sábado, 28 de febrero de 2009

Pensamientos estúpidos

Después que muchos ríos
han brotado de negros ojos,
y de tantas noches de insomnio
y sueños que no fueron,
sino guijarros rotos.
Después de repasar uno a uno,
los ideales que orientaron la existencia,
descubres cruelmente que el amor
no era sino otra utopía,
otro sueño del que había que despertar.

Las estrellas fugaces
no eran más que masa incandescente
que se desprendía de otra estrella.
Las mariposas de invierno
son otra especie de libélula alada
perfectamente explicable y comprensible
en los ciclos de la naturaleza.

Los ideales otra vez se han confundido
y torpemente terminamos soñando,
convenciéndonos de que es ideal
aquello que solo es naturaleza humana.
Así, nos sorprende la mañana,
porque no hay sueños eternos,
más tarde o más temprano
todos despertamos.

Y ahí vamos otra vez…
lo concreto, lo real es aquello
que debes conquistar cada mañana,
luego que consigues desprenderte
de sucias y arrugadas sábanas.
Tal vez otra noche traiga nuevos sueños,
porque así son también los ciclos mentales.

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